¿Tu hijo no come bien? ¿Da vueltas a la comida? ¿No le sacas de la rutina de comer tres o cuatro platos que le gustan? El prototipo del niño mal comedor es el siguiente. Generalmente, un niño mal comedor come poca variedad y cantidad, mastica muy despacio y pierde el tiempo en otras cosas mientras está sentado a la mesa. Además, rechaza probar nuevos alimentos y no muestra ningún tipo de interés ni el más mínimo apetito.
Esto no quiere decir que tu hijo esté mal alimentado o tenga problemas de salud o crecimiento pero sí es importante que desde pequeño cambies sus hábitos pues, a largo plazo, si puede convertirse en un problema más grave.
¿El motivo?
No es concreto pero lo que jamás debes hacer es forzarle a comer u obligarle a hacerlo con gritos o amenazas. Esto no hará más que empeorar la situación.
Si el problema es puntual, puede deberse a causas como procesos gripales, fiebre, complicaciones estomacales, etc. Todo ello le hará perder el apetito pero tranquilo, porque es algo momentáneo.
¿Qué puedo hacer para abrir su apetito?
Lo primero de todo, no pretendas que tu hijo coma si le cambias los horarios de comida continuamente o si poco antes de la comida le das algún tipo de alimento. Del mismo modo, intenta evitar los dulces, los fritos y las grasas saturadas que dificultarán aún más el que tu hijo coma.
Un niño mal comedor debe aprender a divertirse con la comida. Debe verlo como un juego. Para ello, involucraré en el proceso de cocinado, juega con la apariencia en la comida e invítale a poner la mesa. El niño mal comedor no debe ver la comida como un momento tenso del día en el que se sienta solo y a su alrededor la gente le grita.
Hablando de solo... Te aconsejo que comáis con él para evitar que se sienta el centro de atención y para evitar la presión. Hablad en la comida, reíros, enseñarle a coger los cubiertos..., todo esto hará que el niño disfrute del ambiente y la compañía de sus padres y hermanos.
Si a pesar de estos simples consejos tu niño muestra inapetencia, puedes completar su alimentación con un suplemento alimenticio. La gama de complementos infantiles de Pediasure, satisface las necesidades diarias de proteínas, vitaminas y minerales, colabora en el desarrollo óseo y cognitivo de tu hijo y es apto para niños con intolerancia a la lactosa y/o celíacos. Además tiene buen sabor y olor, por ejemplo, te aconsejo que tu hijo pruebe: PACK PEDIASURE CHOCOLATE 2X 850 GR
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